Statements


Abolish CBP and Let them In/Abolir La Migra y Déjalos Entrar

The National Political Committee of DSA condemns in the strongest possible terms the inhumane treatment of the 12,000+ asylum seekers currently stuck under a bridge in Del Rio, Texas. These migrants have been forced to wait in a makeshift camp after crossing the Rio Grande for their petitions to be processed with little food, water, medicine, or shelter from the elements. They’ve also endured anti-Black violence at the hands of Customs and Border Protection, with reported shouts of “Go Back to Mexico” despite many of the migrants originating from Haiti, further adding to the erasure of Black immigrants in the discussion around immigration.

In May, the administration ruled that people coming to the US from Haiti would be granted TPS designation due to ongoing political unrest and climate disasters. We know these crises are rooted in US imperialism and western colonization. Instead of receiving them with dignity, 86 people were deported under Title 42, and there are more flights scheduled to depart this week.

The deportation flights must end, the border must be demilitarized, and these migrants must be allowed in. They should be allowed to petition for asylum for the violence they are fleeing. We reaffirm our position that ICE and CBP serve no purpose other than to enact racist violence in the name of xenophobic policies, designed to force the people of the Global South into a permanently-maintained, exploitable underclass. We call for these policies and the agencies that enforce them to be defunded, disarmed, and dismantled.

Time and again, the US has shown its disregard for the humane treatment of asylum seekers and migrants, and as the reconciliation bill is being finalized, it’s more important than ever that a pathway to citizenship be included. A budget is a political and moral document, and regardless of what the Senate Parliamentarian recommends, Senate Democrats and President Biden have the power to ensure millions of people living in the US are no longer arbitrarily disenfranchised.

As DSA, we will continue the public pressure to ensure that parts of the PRO Act and Green New Deal for Public Schools are in the national budget and infrastructure bill, because we recognize how the climate crisis drives migration, and thus the US obligation to house and provide universal public services to those who seek refuge from man-made disasters.  The investment of $3.5 trillion into our safety, livelihoods, and addressing the climate crisis are not optional but absolutely necessary.

We encourage members to get involved with our Immigrant Rights Working Group and join our Green New Deal campaign for shifts this weekend.


El Comité Político Nacional de los Socialistas Democráticos de América condena en los términos más enérgicos posibles el trato inhumano de los 12,000 solicitantes de asilo actualmente atrapados bajo un puente en Del Río, Texas. Estos migrantes se han visto obligados a esperar en un campamento improvisado después de cruzar el Río Bravo para que sus peticiones sean procesadas con poca comida, agua, medicinas o refugio de los elementos. También han soportado la violencia anti-negra a manos de la migra, Aduanas y Protección Fronteriza, con reporteos de gritos de “Vete a México” a pesar de que muchos de los migrantes son de Haití, añadiendo aún más al borrado de los inmigrantes negros en la discusión sobre inmigración.

En mayo, la administración dictaminó que a las personas que llegan a Estados Unidos desde Haití se les concedería la designación del TPS debido a los continuos disturbios políticos y desastres climáticos. Sabemos que estas crisis están arraigadas en el imperialismo estadounidense y en la colonización occidental. En lugar de recibirlos con dignidad, 86 personas fueron deportadas bajo el Título 42, y hay más vuelos programados para salir esta semana.

Los vuelos de deportación deben terminar, la frontera debe ser desmilitarizada y estos migrantes deben ser admitidos. Se les debe permitir solicitar asilo por la violencia de la que huyen sin más violencia. Reafirmamos nuestra posición de que ICE y CBP no tienen otro propósito que promulgar violencia racista en nombre de políticas xenófobas, diseñadas para forzar al pueblo de los países del Sur a una subclase explotable y permanentemente mantenida. Pedimos que estas políticas y las agencias que las hacen cumplir sean desfinanciadas, desarmadas, y desmanteladas.

Una y otra vez, los Estados Unidos ha mostrado su desprecio por el trato humano de los solicitantes de asilo y los migrantes, y a medida que se está finalizando el proyecto de ley de reconciliación, es más importante que nunca que se incluya un camino hacia la ciudadanía. Un presupuesto es un documento político y moral, e independientemente de lo que recomiende el parlamentario del Senado, los demócratas del Senado y el presidente Biden tienen el poder de garantizar que millones de personas que viven en los Estados Unidos ya no sean arbitrariamente privadas de sus derechos.

Como DSA, continuaremos la presión pública para asegurar que partes del PRO Act y el Nuevo Trato Verde para las Escuelas Públicas estén en el presupuesto nacional y en la factura de infraestructura, porque reconocemos cómo la crisis climática impulsa la migración, y por lo tanto, la obligación de los Estados Unidos de albergar y proporcionar servicios públicos universales a quienes buscan refugio de desastres provocados por el hombre. La inversión de $3.5 billones en nuestra seguridad, medios de vida y para abordar la crisis climática no es opcional sino absolutamente necesaria.

Animamos a nuestros miembros a que se involucren con nuestro grupo de trabajo sobre Derechos de los Inmigrantes y se unan a nuestra campaña GND4PS para turnos este fin de semana.